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“Mi Pobre Angelito” cumplió 40 años: “No quiero nada y necesito aún menos”

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Mandatory Credit: Photo by Jordan Strauss/Invision/AP/Shutterstock (9919820ev) Macaulay Culkin arrives at the American Music Awards, at the Microsoft Theater in Los Angeles 2018 American Music Awards - Arrivals, Los Angeles, USA - 09 Oct 2018

En entrevista con la edición estadounidense de revista Esquire publicada en marzo, Macaulay Culkin resumió así su vida y su presente: “Obtuve dinero, obtuve fama, tengo una hermosa novia y una hermosa casa y hermosos animales. Me llevó mucho tiempo llegar a este lugar, y tuve que tener esa conversación conmigo mismo y, sinceramente, no es tan malo”.

Allí, la ex estrella infantil contaba además en qué estaba su vida: trabajando para su sitio web y podcast sobre “estilo de vida”, Bunny Ears, mientras esperaba pronto convertirse en padre junto a su novia, Brenda Song. “No quiero nada, y necesito aún menos”, añadió en el reportaje.

Una realidad totalmente distante a lo que fue su infancia y adolescencia, marcada por la fama, el abuso de sus padres, los escándalos con drogas y su polémica amistad con el rey del pop, Michael Jackson.

Culkin, quien hoy celebra su cumpleaños número 40, conquistó a la industria del cine y al público con solo 10 años gracias a la película Mi pobre angelito (1990), donde encarnó a un pequeño que vivía una serie de aventuras en su casa tras ser olvidado por sus padres durante la celebración de Navidad.

De ahí en adelante vendrían una serie de títulos, como la segunda parte del filme navideño, Mi primer beso (1991), el thriller The Good Son (1993) y The Pagemaster (1994). Así, fue denominado “el niño de oro de Hollywood”, y se convirtió en el primer niño en cobrar un millón de dólares por una película -cifra que solo creció a medida que aumentaba su fama-.

Su último estreno de aquella época de oro fue la popular comedia familiar Ricky Ricón (1994), donde personificaba a un niño millonario, que tenía lujos como un parque de diversiones en su propia mansión, y una personal trainer como la supermodelo Claudia Schiffer, pero en realidad lo único que deseaba este niño era tener amigos con quienes disfrutar su infancia. Tras ese filme, Culkin se alejó de las luces y las cámaras, y poco a poco reveló que el personaje de Ricky Ricón tenía varias semejanzas a su vida, aunque la realidad contaba con episodios más oscuros.

El mismo intérprete contó que su padre, Kit Culkin, proyectó su frustrada carrera de actor en sus hijos -de hecho Kieran Culkin (Succession) y Rory Culkin (Señales) siguieron esos pasos-. Hasta que Macaulay logró convertirse en una estrella: con eso el padre resolvió manejar su carrera, lo que terminó en una verdadera explotación para el pequeño. “Todo lo que él intentó conseguir en su vida yo lo conseguí antes de tener diez años”, explicó el actor en un programa llamado WTF en 2018. “Yo le pedía un descanso, quería irme de vacaciones por primera vez en mi vida, y él no dejaba de firmar contratos para más películas. Nadie me escuchaba. Mi padre tenía una cama tamaño gigante y una televisión enorme y a mí me hacía dormir con mi hermano en el sofá”, detalló además.

“Soñaba con otra cosa. Necesitaba crecer y desarrollarme como persona”, añadió Culkin sobre el tema en el programa de la conductora Ellen DeGeneres, también en 2018.

Todo eso llevó a que el artista, ya adolescente y tras amasar una fortuna que superó los $ 50 millones de dólares, resolviera emanciparse de sus padres, distanciarse de ellos, y alejarse de Hollywood.

Tras eso hizo noticia por su matrimonio con la actriz Rachel Miner en 1998, de quien se divorció dos años después, y luego por su romance con la actriz Mila Kunis -actual esposa del actor Ashton Kutcher- con quien tuvo un largo noviazgo entre 2002 y 2010.

En 2004 Culkin reaparece, y lo hace siguiendo un triste patrón que envuelve a numerosas ex estrellas infantiles: copar portadas con polémicas de diversa índole. Ese año, el actor de entonces 24 años, fue arrestado en Oklahoma por posesión de drogas: un hecho concreto tras incontables rumores de adicciones, que según la prensa norteamericana se extendieron por años. En 2012, por ejemplo, la revista The National Enquirer aseguró que el artista gastaba cerca de US$ 6 mil al mes en heroína, aunque Culkin ha negado esas informaciones constantemente.

Otra arista de su vida igual de polémica ha sido su lazo con el ídolo del pop, Michael Jackson. En el peak de su popularidad, Caulkin hizo amistad con el ídolo de la música tras su participación en el videoclip de Black and White: una relación que a su juicio, fue estrecha ya que ambos vivieron la fama siendo solo niños. “Nadie de mi entorno tenía idea de lo que estaba pasando y él había pasado por la misma situación y solo quería asegurarse de que yo no estaba solo”, declaró en enero pasado al podcast Inside of you.

Sin embargo, su amistad con Jackson, con quien tenía 22 años de diferencia, es y ha sido un tema que Culkin aborda con cautela. El actor resolvió ser testigo a favor del cantante en el juicio por abuso de menores, lo que causó numerosos cuestionamientos hacia él durante el proceso legal. La estrella del pop fue finalmente absuelto, pero la polémica revive constantemente, siendo Culkin uno de los principales focos de críticas. Justamente en 2018, con el estreno del documental Leaving Neverland, protagonizado por personas que detallan los abusos que Jackson habría cometido contra ellos en su niñez, Culkin fue nuevamente consultado por el tema. “Voy a comenzar con la verdad: nunca me hizo nada. Nunca lo vi hacer nada. Y si tuviera algo de qué hablar, lo haría totalmente. Y a estas alturas no tengo motivo alguno para guardarme cualquier información al respecto. Pero no, nunca vi nada; él nunca hizo nada”, defendió otra vez el artista en la ya mencionada entrevista de marzo con Esquire.

Entre 2003 y 2004, tras su episodio con drogas, Culkin intentó retomar su carrera de actor. Aunque muy lejos de los días en que brillaba en la pantalla grande, ha participado de acotados proyectos, como la comedia Saved! (2004), Sex and Breakfast (2007), y el año pasado con la comedia dramática Changeland.

Así, aunque en su presente el cine tenga un papel secundario, no ha dejado del todo su carrera actoral. De hecho, reveló en marzo que hizo un casting para actuar en el más reciente filme de Quentin Tarantino, Había una vez en Hollywood (2019). Su prueba de cámara, sin embargo, “fue un desastre. Yo no me habría contratado. Soy terrible haciendo pruebas de casting, y esta fue mi primera vez en casi ocho años”, reconoció a revista Esquire.

“La gente cree que estoy loco. Y hasta hace un año no me había dejado ver demasiado, así que lo entiendo”, cerró el artista.

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